Podría contarles toda mi vida, pero créanme, se aburrirían.
Podría llenar decenas de líneas hablando de mi trayectoria profesional, de los trabajos que he desempeñado, de todo lo que he aprendido a lo largo de los años… pero créanme, probablemente se aburrirían igualmente.
Así que permítanme contarles solamente lo que considero importante.
Soy un apasionado de la psicología de la vida. No de la que se estudia necesariamente en una carrera universitaria, sino de esa otra que aprendemos observando, escuchando, equivocándonos, trabajando, relacionándonos con los demás y, sobre todo, viviendo.
A lo largo de los años he leído docenas y docenas de libros y casos sobre los más diversos temas que preocupan al ser humano. Pero muchas de las respuestas que realmente me han servido las he encontrado en mis propias experiencias: en mi vida personal, en mis años trabajando por cuenta ajena en el sector privado y, especialmente, durante más de 20 años dedicado profesionalmente a la Gestión Administrativa.
También he tenido la oportunidad de descubrir otros mundos que, aunque puedan parecer alejados de la administración, me han enseñado muchísimo sobre las personas: el diseño web, la comunicación visual y la fotografía. Disciplinas que me han obligado a observar, buscar perspectivas diferentes, cuidar los detalles y aprender a transmitir una idea de una manera que los demás puedan comprender y sentir.
Y quizá sea precisamente esa mezcla de experiencias la que ha ido construyendo mi particular manera de ver las cosas.
No pretendo tener todas las respuestas. Ni mucho menos.
Pero sí creo que algunas experiencias, algunas lecturas y algunos aprendizajes pueden ofrecer una perspectiva diferente a quien se encuentre al otro lado de estas líneas.
Si crees que puedo aportarte algún punto de vista que quizá no hayas conseguido ver con el paso de los años; si piensas que podemos coincidir en alguna experiencia, inquietud o forma de entender la vida; si de algún modo podemos sintonizar por empatía personal, laboral o profesional, entonces te doy la bienvenida a este blog.
No tengo mayor pretensión que compartir pensamientos, artículos, ideas y reflexiones que puedan aportar un punto de vista positivo sobre esas pequeñas y grandes vivencias que forman parte de nuestro día a día.
Y si alguno de ellos consigue hacerte pensar, arrancarte una sonrisa, ayudarte a afrontar una situación de otra manera o, simplemente, cambiar aunque sea un poquito tu perspectiva…
me sentiré profundamente afortunado.
Porque, al fin y al cabo,
¡Ser feliz no cuesta tanto!